
Ramón Mifflin coincidió en su periplo argentino con Angel Clemente Rojas en el Racing Club de Avellaneda. El paso de Mifflin por la Academia no fue del todo auspicioso a pesar de su calidad y del gran cartel del que llegó precedido. Rojitas después de jugar sin mayor éxito en Municipal en el año 1972 regresó a su país pero nunca más volvió a ser ese tremendo crack del Boca Juniors de los 60s.
1 comentario:
Es cierto que Mifflin no confirmo la fama con que llegó pero el Cabezon era tan buen marketero que uso a Racing para estar solo un año y arrancar para irse al Santos de Brasil usando a su vez su amistad con Pele quien a su vez luego se lo llevo al Cosmos de NY .. Un personaje el querido Cabezon, que deberia escribir un libro con sus vivencias y que seria imperdible
Publicar un comentario en la entrada